El desayuno es una parte muy importe para mantener nuestra buena salud, por lo tanto es indispensable incluirlo en nuestros hábitos.
Después de 8 a 12 horas de ayuno, nuestro cuerpo necesita recuperar sus reservas de combustible, por lo que desayunar, es la mejor forma de nutrirnos de toda la energía que necesitamos para realizar adecuadamente nuestras actividades matutinas (trabajar, estudiar, hacer ejercicio, etc.).
Mucha gente argumenta no desayunar para no consumir energía de más y así poder bajar de peso, pero esto solo los lleva a que la siguiente comida contenga una elevada densidad energética.
Desayunar alimentos ricos en azúcares simples (frutas, dulces o refrescos) ocasionan un aumento rápido en la liberación de energía y en la glucemia por lo que es probable que una hora después nos de hambre debido a que la glucemia disminuye. En cambio, los desayunos que incluyen variedad de alimentos que aportan almidón, proteínas y lípidos nos proporcionan una liberación sostenida de energía que retarda la sensación de hambre por varias horas.
Beneficios del desayuno:- Estimula la capacidad de concentración.
- Mejora nuestro rendimiento intelectual, físico y laboral.
- Se disminuyen las posibilidades de padecer obesidad y otras enfermedades crónicas.
- Es una buena forma de controlar el peso corporal (Por lo general, las personas que desayunan son menos propensas a recurrir al refrigerio de media mañana y tienden a consumir menor cantidad de lípidos a lo largo del día).
- Provee al organismo de suficiente energía para llevar a cavo las actividades matutinas.
- Utilizar para el desayuno comida sobrante del día anterior.
- Preparar con anticipación cócteles de frutas con yogurt y cereales o queso cottage.
- Dejar puesta la mesa desde la noche anterior, podemos dejar los alimentos que no necesitan refrigeración como pan, cereales secos, fruta, etc.
- Realizar la mayor cantidad posible de tareas la noche anterior como cortar fruta y guardarla, dejar preparado algún guisado (rajas con cebolla, flor de calabaza, huitlacoche, hongos, etc.), preparar alguna salsa, rallar queso, etc.
- Si no se cuenta con el tiempo necesario o tenemos poca hambre, podemos recurrir a un licuado preparado con leche o yogur, fruta y algún cereal, aunque para hacerlo mas completo, podemos agregar frutos como los dátiles para endulzar, algunas especias como canela o vainilla y semillas como nueces, almendras, avellanas, etc.
-Mon Alvares, Importancia del desayuno en los adolecentes, 2012.
-Pfeffer Frania y Kauffer Martha Nutrición del adulto, UNAM, 2013.


